LO QUE SIGNIFICA KONKOKYO

Es una enseñanza de vida en el que las personas buscan a través de la práctica de la fe, superar los desafíos de la vida y lograr a el Wagakokoro, un corazón en paz y alegre. Enfatiza la mejora de la vida humana en este mundo por las prácticas de gratitud a Kami (Dios), de la armonía en la familia, no se quejan de la vida, para escuchar las enseñanzas, de ayudar a otros y Toritsugi (asesoramiento para la resolución de las cuestiones de la vida).

EL UNIVERSO, KAMI Y USTED

Konkokyo por su origen japonesa, utiliza la palabra Kami para referirse a las divinidades, su sentido etimológico tiene el significado de ‘divino, alto, muy alto’. Cree en un Kami (Dios), pero sin negar la existencia de los demás. Considera el universo como un todo divino, refiriéndose a la unidad esencial de todas las cosas.
En Konkokyo, los practicantes reverencian el Kami (Dios) del Cielo y de la Tierra con el nombre de Tenchi Kane no Kami, o Tenchi no Kami. De acuerdo con las enseñanzas de Konko Daijin hay una relación entre el Creador y sus Criaturas. Hemos recibido del Cielo, que representa la figura paterna, un amor amplio y a veces riguroso, y de la Tierra, que representa la figura materna, un amor que nos acoge incondicionalmente.

UNA RELACIÓN RECÍPROCA

El concepto de reciprocidad está presente en las diversas culturas y religiones, y es una característica esencial en la amistad y en las relaciones, para poder corresponder a los sentimientos y la amistad en relación a otras personas, así como a demostrar esta amistad a través de acciones y no sólo de palabras.
En la Konkokyo, todo es visto como una relación recíproca ‘Aiyo Kakeyo’, entre Kami y el ser humano, una relación en la que una depende de la otra para existir. Kami, así no se ve tan distante de nosotros, residente en un cielo, pero presente en este mundo. De esta manera, todos pueden tener una relación estrecha con Kami (Dios).

COMUNIDAD ESPIRITUAL

Es el lugar donde los practicantes se reúnen para escuchar las enseñanzas, recibir asesoramiento, estudios y prácticas, como para las celebraciones y confraternización con juegos, alimentos y bebidas, y buen humor. La palabra japonesa Hiromae significa estar delante, en el frente o en la presencia de Kami (Dios).
Utilizamos la palabra Kyokai para designar una comunidad formada con la intención de promover la práctica espiritual de sus miembros, a menudo orientada por un Sensei o Mentor.
El objetivo de la Konkokyo de Floripa es la calidad de vida basada en la mejora del bienestar del cuerpo, la mente, las finanzas, la relación familiar, en la vida de los dos y en el trabajo, en relación con la naturaleza y con la espiritualidad, por medio de los conceptos y las prácticas de las enseñanzas de Konko Daijin y la cultura japonesa.

TABÚES, PREJUICIOS Y SUPERSTICIONES

Los tabúes son creados por las convenciones sociales, religiosas y culturales. Generalmente se refieren a la prohibición de ciertos seres humanos, objetos o lugares, considerados malditos, peligrosos o impuros, cuya violación podría causar un castigo divino, una ‘maldición’, que recaería en la persona culpable o de toda la comunidad.
La eliminación de los tabúes, los prejuicios y las supersticiones es uno de los principios de las enseñanzas de Konko Daijin. Tiene el propósito de orientar los esfuerzos humanos en favor del progreso y el bienestar de la humanidad y pretende combatir toda forma de discriminación por razón de raza, género, orientación sexual, nacionalidad, religión, situación social, etc.

NO TIENE MANDAMIENTOS

La Konkokyo no tiene ningún conjunto de reglas que los practicantes deben seguir. Se basa en la relación con Kami (Dios), de una manera directa y personal, con un significado único para cada persona. Algunas religiones son esencialmente nada más que una lista de reglas, que hacer y no hacer, que alguien tiene que cumplir para ser considerado como un fiel seguidor.
A través del Toritsugi (Mediación Espiritual), podemos entender el significado de nuestra existencia, así como adquirir la libertad personal, reforzar la disciplina, la aceptación de la vida y ampliar los puntos de vista.

NO HAY OBLIGACIÓN DE HACER DONACIONES

Donar dinero a instituciones religiosas ha sido una práctica cada vez más cuestionada. Seguramente por el abuso de los dirigentes religiosos de dudoso carácter; no son pocas las personas que se sienten desanimados la contribución financiera. Una de las características de la Konkokyo es no hacer la obligación de contribuciones, es decir, los diezmos, ofertas o cualquier otra forma de donaciones por parte de los practicantes.
Las bendiciones que se reciben no tienen ninguna relación con la oferta a Kami (Dios). Por lo tanto sigue asistiendo a lo Hiromae (Local de la Presencia Divina) para hacer sus pedidos porque de acuerdo con las enseñanzas de Konko Daijin, serán satisfechas sus peticiones. Con esto en mente cuando usted hacer una oferta, que sea con toda sinceridad, gratitud y alegría en su corazón.

¿QUÉ SUCEDE DESPUÉS DE LA MUERTE?

Una de las inquietudes humanas, si no la más importante, es la cuestión de la finitud humana, para muchos es una certeza. Con respecto a la pregunta de qué pasa después de la muerte sólo incertidumbres. Según las enseñanzas de Konko Daijin todos los seres están volviendo a existir en la unidad con Kami (Dios), y no encontrará ni el cielo o el infierno mucho menos, porque no hay nada como eso.
La pérdida trae sufrimiento y maduración. Nos hace pensar en nuestros días y lo que realmente importa. La mejor manera de prepararse para el último adiós es vivir el día de hoy, llena de significado. Esta es la reflexión más profunda que la muerte nos trae.

LA PRÁCTICA DE LA FE EN LA VIDA DIARIA

Una relación personal con Kami (Dios), no implica pasar toda su vida en la cima de una montaña en la búsqueda de la verdad, sino que somos capaces de vivir en una mejor manera en el día a día. Konko Daijin nos enseña a sumergirse en la Verdad y en Kami (Dios), la búsqueda de la felicidad, no sólo para nosotros mismos. Al fortalecer día a día nuestra relación con Kami (Dios), expresamos nuestra fe en la vida y mejoramos la manera en que tratamos a los demás.
En esta era de la tecnología, es fácil pasar por alto nuestras necesidades reales. La sensación de que existe un vacío en nuestras vidas, y que no hemos podido llenar. Esperamos que la fe pueda ser como un espejo, para que pueda ver su verdadero yo y comenzar a vivir una vida de alegría y felicidad, para que su luz brille cada vez más.